Tengo una suegra que yo pense que era de las normalitas, de esas que siempre están en su casa con su marido y resulta que después de una confesión íntima me he dado cuenta que es una de las suegras maduras más salida que ninguna. Me cuenta que ya está verde por tener un consolador.

Hace poco fue con su marido a la casa de un matrimonio amigo, bueno los hombres salieron al futbol y quedaron ella y la otra mujer solas y conversando de todo, pasaron a conversar de sexo y su amiga le llevó al dormitorio y le mostró un consolador que le había regalado su marido. Se lo mostró y lo acarició lo besaba y lamia y la puso muy excitada como las maduras, se sentía húmeda abajo y se empezó a calentar, ella le dijo que era algo personal y que nunca se debía prestar… amenos, le dijo que lo quieras usar allí, y estaban las maduras también. Bueno, ella se saco los pantalones y empezó a sobarse su chorito por encima del calzón con la cabeza del pene del consolador y luego se lo sacó y se lo metió, se dejo caer en la cama y empezó a masturbarse gimiendo y gritando.

Mi suegra se metió la mano entre sus calzones y se sobaba el coño con los dedos, la amiga al verla se lo paso y le enseñó a metérselo, era demasiado grande y apenas le entraba, pero ella se puso encima y empezó a meterlo hasta que lo logró y se movía encima de mi suegra empujando el consolador, la amiga estaba desnuda para abajo y mi suegra también. Bueno, según me contó, fue una tarde deliciosa, entre dos mujeres maduras.
Ahora mi suegra quiere tener su propio consolador pues su marido ya no le responde y aunque ella tenga 60 años todavía siente calentura. Nada que al final me tocará a mi comprarle a mi suegra el consolador para que como las mujeres maduras se desfogue cada vez que le suba el calentón.